Algunos pacientes con jaqueca pueden desarrollar lesiones cerebrales clínicamente silenciosas


En un trabajo publicado en la revista Journal of American Medical Association del 28 de enero de 2004, Cuidadores a Domicilio de la Universidad de Leiden, Holanda y del National Institutes of Health de Bethesda, EE.UU, llegaron a la conclusión de que en los pacientes con jaqueca aumenta el riesgo de desarrollar mínimos infartos sin manifestaciones clínicas, en el cerebelo y que este riesgo se incrementa paralelamente al aumento de la frecuencia de las crisis de jaqueca.

La jaqueca es un trastorno neurovascular crónico, que tiene su origen en múltiples factores (multifactorial), caracterizado por crisis repetidas de dolor de cabeza (cefalea) muchas veces incapacitante por su intensidad, que se acompaña de síntomas que expresan la afectación durante la crisis del sistema nervioso vegetativo.

Trabajos previos habían sugerido que existía un incremento de la prevalencia de infartos cerebrales y de lesiones de la sustancia blanca cerebral en pacientes con migraña. Lo que no se conoce es si estas lesiones son prevalentes en la población general con migraña.

El objetivo de los autores del trabajo ha sido comparar la prevalencia de infartos cerebrales, visibles radiográficamente, y de lesiones de la sustancia blanca en casos de jaqueca y en casos-control, en una población general.

El estudio se ha realizado en una muestra de población holandesa adulta entre los 30 y los 60 años; fueron seleccionados aleatoriamente 161 pacientes con jaqueca con aura, 134 sin aura y 140 casos sin jaqueca para ser utilizados como controles.

Exploración cerebral con resonancia nuclear magnética


Los participantes en el estudio fueron sometidos a una exploración cerebral con resonancia nuclear magnética para detectar la presencia radiográfica de infartos y/o de lesiones de la sustancia blanca.

Los autores no encontraron, en lo que se refiere a la prevalencia global de infartos radiográficos, diferencia significativa entre los pacientes con jaqueca y los casos-control. Sin embargo, en el cerebelo, territorio de la circulación arterial posterior del encéfalo, los pacientes con jaqueca mostraron una prevalencia superior de infartos que los casos-control (8% de infartos en los jaquecosos frente al 5% de los casos-control).

El riesgo de presentar lesiones mínimas de la sustancia blanca fue superior en las mujeres con jaqueca que en los casos de control; este riesgo aumentaba cuando se incrementaba la frecuencia de las crisis de jaqueca. Esta diferencia no se encontró en cuanto a las lesiones mínimas de la sustancia blanca entre los hombres con jaqueca y los hombres utilizados como control.

Los autores concluyen que, de acuerdo con estos hallazgos, son necesarios nuevos estudios para intentar esclarecer cuales son los posibles mecanismos causales de estas lesiones cerebrales que ocurren en algunos pacientes con jaqueca.

En un editorial publicado en el mismo número de la revista JAMA, sus autores afirman que, tras estos hallazgos, la jaqueca debe ser entendida no tan sólo como un trastorno episódico (crisis de jaqueca) sino como un trastorno crónico que evoluciona mediante episodios o crisis de cefalea y que, a veces, se convierte en un trastorno crónico y progresivo.